Desde el Sur (parte 8 – Final) Veronica Mroczek

 

carta

18 de Abril de lluvias eternas.

Yo tuve el fin y era más.

Yo tuve más y era el fin

Yo tuve el mundo a mis pies y no era nada sin tí.

Seremos salvos por nuestro amor”

(*)

Querido amigo.

Pasaron meses desde que decidí enviarte las cartas que te he escrito durante todo este tiempo y el silencio desde entonces me ha aturdido sin descanso.

No te culpo, te respeto. Es solo que ya no encuentro fuerzas para seguir andando.

Recuerdo cuando nos paramos juntos en el fin del mundo. La lluvia acortaba la visibilidad haciendo que no todo pudiera verse. Hoy tengo la misma sensación, siento que no puedo ver el cuadro completo de lo que esta pasando, que los pensamientos están difuminados como si fueran acuarelas bajo una garúa constante que convierte en manchas todo lo que pudo haber sido un arco iris.

A dónde nos perdimos, a dónde fuimos, a dónde estamos?.

Llegamos a algún lado o estamos desorientados en un mambo en el que nos necesitamos locamente pero no nos reconocemos?.

Siento el fuego en el vientre. Ese ardor que solo se siente ante la bajeza y la miseria de saberse equivocado pero neciamente decidido a continuar el camino. Y la terquedad me hace apretar los dientes hasta sentir el dolor en mis encías y la sangre me recuerda con su sabor amargo lo triste del destino que he elegido.

Juraste protegerme por siempre y cuando mas te precisaba no respondiste a mis gritos y me dejaste en vilo.

No tuve el coraje de decirte que te amaba y me entregue a las garras del rencor con temor pero sin remordimientos.

Hoy baje los brazos porque ya estaban vencidos, deje de respirar porque el aire ya no me hacia sentir viva y cerré los ojos para no volver a ver nunca otra cosa que no fuera tu rostro pegado al mio.

separador

– Julia. Julia estas ahí? Llegó la carta Julia.. abrí la puerta… estas bien?.

Sentí el estruendo de la puerta rebotando violenta contra la pared. No podía ver con claridad pero sentía el olor del viejo acercándose. Se arrodilló y tomó mi cabeza entre sus manos mientras pedía a gritos que alguien llamara a una ambulancia.

Viejo sabio, hasta en el último momento supo contenerme. Tembloroso y dubitativo me mostró el sobre, como pidiendo autorización para poder abrirlo.

Con la fuerza que me quedaba le pedí que leyera en voz alta

“Te busqué durante tantos años… Lo único que no voy a poder perdonarte es que no vengas corriendo a buscarme”.

Cerré los ojos, sentí el frío de las lágrimas del viejo cayendo como lluvia en mis pómulos y sus manos ásperas acariciando mi frente. Respiré intensamente tu nombre y lo guardé profundo en el pecho para llevarlo conmigo hasta el otro lado, ese lado a donde estaré esperando por nuestro eterno reencuentro.

 

(*) Charly García y Pedro Aznar. Tu amor,

 

cc-by-nc-ndVeronica Mroczek

Anuncios

4 comentarios en “Desde el Sur (parte 8 – Final) Veronica Mroczek

  1. Me gustó mucho! Es un grito desesperado hasta que el silencio lo cubre todo como siempre. Está rico en imágenes, sensaciones, paisajes… Y me quedé con estas palabras tuyas:

    “Uno pasa por la vida de los otros sin ser consciente de las cicatrices que deja en el resto y se pasea por existencias ajenas, a veces inocentemente y a veces con mente criminal, dejando rastros que no siempre se borran con el tiempo.”

    Siempre esa línea tan delgada entre la cordura y la locura, que a veces nos hace trastabillar…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s